Job — Capítulo 26
Noveno discurso de Job: respuesta a Bildad
1 Entonces Job habló de nuevo:
2 «¡Qué manera de ayudar a los indefensos! ¡Cómo salvas a los débiles!
3 ¡Cómo has iluminado mi estupidez! ¡Qué consejo tan sabio has ofrecido!
4 ¿De dónde sacaste esas frases tan sabias? ¿El espíritu de quién habla por medio de ti?
5 »Tiemblan los muertos: los que habitan debajo de las aguas.
6 El averno está desnudo en presencia de Dios; el lugar de destrucción está al descubierto.
7 Dios extiende el cielo del norte sobre el espacio vacío y cuelga a la tierra sobre la nada.
8 Envuelve la lluvia con sus densas nubes y las nubes no estallan con el peso.
9 Él cubre el rostro de la luna y la envuelve con las nubes.
10 Él creó el horizonte cuando separó las aguas; estableció los límites entre el día y la noche.
11 Los cimientos del cielo tiemblan; se estremecen ante su reprensión.
12 El mar se calmó por su poder; con su destreza aplastó al gran monstruo marino.
13 Su Espíritu hizo hermosos los cielos, y su poder atravesó a la serpiente deslizante.
14 Eso es solo el comienzo de todo lo que él hace, apenas un susurro de su poder. ¿Quién podrá, entonces, comprender el trueno de su poder?».